Prueba de concepto · Riesgo de crédito
Asistente de evaluación de riesgo crediticio
Crédito de consumo a personas naturales. Dos páginas para leer después de la demostración. Todo lo que se describe acá está funcionando y medido; lo que no hace está igual de explícito, al final.
El reparto de responsabilidades
Es lo único que hay que recordar de esta propuesta.
- El asistente (IA)
- Lee los documentos y transcribe lo que dicen, con la cita literal; clasifica qué abono es sueldo y qué concepto se cobra todos los meses; redacta el borrador del informe y la nota al cliente.
- La política del banco
- Decide qué ingreso se considera, qué desvío es una observación, con qué severidad y cuál es la capacidad de pago. Vive en tablas de decisión que se editan sin tocar el código.
- El analista
- Decide. Aprueba, observa o rechaza, con la evidencia a la vista.
El asistente no decide, no recomienda y no puntúa. El borrador tiene prohibido sugerir una decisión, y una comprobación automática lo rechaza si lo intenta.
Qué hace hoy
- Lee boleta de pago, extracto bancario y certificado de trabajo, incluso fotografiados, y transcribe cada dato con la frase exacta del documento.
- Contrasta lo declarado contra lo que efectivamente se acreditó en la cuenta.
- Verifica que los documentos hablen de la misma persona: titular, carnet, cuenta y empleador. Un expediente donde las cifras cierran pero el extracto es de otro titular queda marcado con severidad alta.
- Aplica la política —ingreso considerado, umbrales, tramos, capacidad de pago— con reglas deterministas, no con el modelo.
- Redacta el borrador del informe de riesgo, con las políticas citadas.
- Redacta la nota al cliente pidiendo el documento que falta.
- Ordena el trabajo: una bandeja donde arriba está lo que requiere criterio humano.
Los controles
Lo que hace que esto sea presentable ante riesgo:
- Cada dato viene con su cita literal. El analista verifica sin abrir un PDF.
- Doble lectura independiente. Los montos críticos se leen dos veces, en llamadas separadas; si no coinciden, el dato se marca como no leído en lugar de inventarse. Un documento borroso se declara ilegible: es una respuesta correcta.
- Tres barreras sobre el borrador, automáticas y sin IA. Cada cifra del texto tiene que existir en el expediente; cada política citada tiene que existir en el corpus; el texto no puede contener una recomendación. Si falla, se regenera; si vuelve a fallar, el expediente llega al analista sin borrador y con el motivo.
- Degradación visible. Si el modelo falla o tarda demasiado, el expediente igual llega al analista con la explicación. Probado con 24 expedientes y una caída real del proveedor: ninguno se trabó.
- Bitácora de cada llamada. Qué se preguntó, qué respondió, cuánto tardó y cuánto costó.
Lo medido
| Qué | Resultado |
|---|---|
| Aciertos contra expedientes de control | 94 de 94 campos en cuatro casos |
| Tiempo por expediente, de punta a punta | 17 a 20 s (p95, cinco corridas) |
| Lote de 24 expedientes | 6 minutos, de a tres en paralelo |
| Llamadas al modelo | 6 a 7 por expediente |
| Consumo | ~10.000 tokens de entrada ~1.500 de salida |
| Continuidad sin internet | Los casos corren completos con respuestas grabadas |
Las llamadas al modelo son lectura, relectura de control, clasificación y redacción. El costo en dólares se calcula con la tarifa del contrato del banco; el sistema no trae precios propios.
Lo que no hace
Dicho con todas las letras, porque es lo que da confianza:
- No decide ni puntúa riesgo. No hay scoring con IA, y no está previsto.
- No detecta fraude documental. Detecta que dos documentos no hablan de la misma persona; no dice si un documento fue adulterado.
- No aprende de las correcciones del analista. Hoy no aprende nada solo.
- No se conecta a nada del banco. No hay buró de crédito, ni core bancario, ni gestor documental, ni correo: la nota al cliente se copia y se envía por el canal de siempre.
- Los documentos son inventados y la política de las tablas es ilustrativa: tramos, factores y umbrales son de ejemplo y no representan la política del banco.
Qué haría falta para un piloto
- Conectar el gestor documental y el buró de crédito, que hoy son puntos de integración señalados pero no implementados.
- Cargar la política real en las tablas de decisión. Es edición de tablas, no desarrollo.
- Revisión de seguridad y de tratamiento de datos: dónde se procesan los documentos, qué se registra y por cuánto tiempo.
- Medir con volumen real: cuántos expedientes llegan limpios y cuánto tiempo del analista se libera. Las cifras de arriba son de expedientes sintéticos.
El proceso corre sobre un motor BPM estándar. Camunda se usó porque se levanta en minutos; la capacidad de IA vive en un servicio aparte que se invoca por HTTP, así que el proceso puede correr en APIA sin cambiar esa pieza.